Desde el ondear de la bandera verde en el Autódromo Miguel E. Abed, Santiago Tovar inició la cuarta fecha de NASCAR México Series con un ritmo sumamente estratégico einteligente, metiéndose de lleno en el tráfico de la categoría estelar para luchar en el grupo puntero.

Con rebases precisos en las zonas de frenada del circuito, el capitalino del Chevrolet #22 se mantuvo durante gran parte de la carrera dentro del Top 3, rodando con tiempos consistentes y mostrando un balance mecánico altamente competitivo en tandas largas, factor fundamental en una carrera donde el desgaste de frenos, neumáticos y temperatura del motor comenzó a cobrar factura conforme avanzaban las vueltas.
Sin embargo, el destino de la carrera cambió drásticamente en la vuelta 65, en medio de una de las tantas batallas en pista, un fuerte contacto ajeno a sus manos desestabilizó su auto, relegándolo de golpe hasta la posición 17. Con el tiempo en contra y el desgaste físico a tope debido al intenso calor, el panorama lucía sumamente complicado.
En lecturas impecables de cada rearranque y exprimiendo al máximo el rendimiento de su auto bajo el respaldo técnico de Quaker State, Tovar comenzó a recuperar terreno vuelta tras vuelta. En un cierre de infarto, el piloto de ANVI Motorsport logró meterse nuevamente a la zona de privilegio para cruzar la línea de meta en una sólida 9ª posición general.



