Para conmemorar el anuncio, McLaren presentó una estatua de un kiwi en el centro de Londres, cubierta con un camuflaje que lucía el nuevo nombre. Utilizado por primera vez por Bruce McLaren, el kiwi representa una parte fundamental de la historia de McLaren. Conecta la marca con sus orígenes, al tiempo que mira con confianza hacia el futuro.
La nueva nomenclatura combina el prefijo McL, inspirado en la tradición automovilística de McLaren, con un identificador numérico que refleja su rendimiento. En el caso del McL 820, el número indica la potencia de 820 CV del vehículo.
fotos cartesía de McLaren Automotive


